UNA PONENCIA SIN ESTRUCTURA SE CAE
Mila Melero

UNA PONENCIA SIN ESTRUCTURA SE CAE

Por Mila Melero | Educadora y consultora en Técnicas de Comunicación | 24/06/2016 12:00

UNA PONENCIA SIN ESTRUCTURA SE CAE

Por Mila Melero      

¿CÓMO EMPEZAR?

El inicio de una ponencia o presentación es determinante para captar la atención de la audiencia y para establecer el grado de credibilidad del ponente. Es necesario fijar una buena estrategia. Hay muchas posibilidades.

ü Comenzar con una pregunta relacionada con el tema del que hemos ido a hablar. Esto lleva al público a pensar y le pone en alerta.

ü Comenzar con una afirmación que sabemos que puede ser motivo de acuerdo entre la mayoría de los presentes. Esto genera complicidad y ayuda a sentir que tienen delante a alguien que conoce "sus cosas".

ü Comenzar haciendo algún comentario positivo sobre algo propio del grupo al que nos dirigimos… etc. etc.

No basta con saludar y dar las gracias por la invitación. Si esperamos una respuesta activa del público y una reacción positiva tendremos que esforzarnos mucho y tratar de salir del tópico y de eso que podríamos llamar la política de los discursos estándar.

En el momento de la presentación, nuestros "clientes" son los allí presentes, aquellos que han venido a ver y escuchar  el tema que se les ha anunciado.

A menudo un buen principio, motivador e interesante queda disminuido o directamente desaparecido detrás una montaña de agradecimientos excesiva… hay tiempo de agradecer en privado, antes y después de la ponencia.

Es a nuestro público

al que tenemos que hacer sentir importante,

para que sienta

que su visita ha sido provechosa.

 

EL SECRETO

El secreto para captar el interés de la audiencia desde el principio es hacerle saber los beneficios que sacará de seguir el tema que se presenta a continuación.

ESTE MÉTODO FUNCIONA POR DOS MOTIVOS:

1. Genera interés y expectativas positivas (que deberán confirmarse o nuestra credibilidad puede quedar afectada). Es como si nos dieran un crédito inicial y nosotros tenemos que demostrar que es una buena inversión.

2. Ayuda a centrar las claves del discurso o ponencia. Al ponente no le deja perder de vista su objetivo y a la audiencia le permite evaluar hasta qué punto se está cumpliendo lo que se espera de la experiencia y los conocimientos del que habla.

EL ENTUSIASMO

Desde el principio, el grado de entusiasmo del ponente marcará la motivación de su público. Los beneficios de la presentación pueden ser muchos y muy buenos pero si la forma de exponerlos no lo es, se perderá gran parte del impacto.

 

¿CÓMO CONTINUAR?

Si realmente hemos conseguido captar la atención de nuestro público al principio ahora viene lo más difícil:

Mantener esta atención y alimentar su interés.

Hay dos muros que sostienen –o no- lo que estamos construyendo con nuestra presentación pública.

ü Muro n º 1

La capacidad de entretener, informar, persuadir y motivar.

Si nos limitamos a transmitir datos, el público se pregunta porque no le hemos enviado un documento o aconsejado un libro. Lo que se espera de un ponente es que dé vida a la información que transmite y que dé sentido al hecho de compartir el momento de manera directa y personal.

ü Muro n º 2

La capacidad de ser creíbles

La credibilidad de un mensaje es directamente proporcional a las evidencias o pruebas que se puedan aportar. De todos modos no se trata de ahogar a la audiencia en un mar de datos sino de dar indicios claros de que estas pruebas existen, informando de cómo y dónde se pueden encontrar.

Una presentación no puede ser un documento exhaustivo, pero si puede venir ilustrado por algunas pruebas de confianza que el ponente indique en ese momento.

A menudo será el prestigio contrastado del ponente quien sirva de aval general de sus afirmaciones. Lo cierto es que la información debe haber sido suficientemente contrastada en el momento de la preparación, para evitar problemas posteriores y si aun así se da algún error, siempre habrá tiempo de excusarnos y buscar soluciones.

¿CÓMO TERMINAR?

Ya hemos visto la importancia de comenzar bien.

Veamos ahora la trascendencia de usar el cierre de nuestra charla de una manera adecuada.

1.    Debemos tener claro que hay que dejar tiempo para hacerlo bien. Nada de aprovechar hasta el último segundo para situar nuestras teorías y nuestros datos.

En comunicación oral lo que más se recuerda es lo último que se escucha. Atención a lo que queremos que quede fijado, es decir al resumen final.

2.     Debemos tener claro que ni el final ni el principio deben ser improvisados. Estamos hablando del aperitivo y los postres de una buena comida... Por tanto tenemos que haber pensado y planificado el qué y el cómo.

 

MUCHOS ESTUDIOS INDICAN QUELA GENTE RECUERDA

UN MÁXIMO DEL 15%

DE LO QUE ESCUCHA DURANTE UNA HORA

Es triste, pero es un hecho demostrado. Por lo tanto es una de las obligaciones de todo ponente el poner orden en las ideas explicadas y aportar un resumen que facilite el recuerdo de lo que se considere más importante. La gente lo agradece y sale pensando que le han cuidado bien y que se lleva unas cuantas cosas claras.

Para terminar recuerde que una Presentación debe servir, siempre, para provocar en el público alguna acción o alguna reacción. Su deber no es quedar bien, su obligación es que eso ocurra. No es suerte, es trabajo y ganas de comunicarse bien.

 

© Copyright 2016 Mila Melero

 

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Mila Melero, periodista audiovisual durante la mitad de su vida. Ahora se dedica a ayudar a profesionales y a expertos a cautivar a sus audiencias, compartiendo los secretos de su amplia experiencia, mediante la formación en Técnicas de Comunicación. Si quieres conseguir su booklet gratuito, “Cómo poder hablar en público, con poder”, visita ahora  http://milamelero.com

 

 

Mila Melero

Autor: Mila Melero

Periodista Audiovisual, de carrera y de talante, con instinto para el espectáculo.

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